El Ministerio publicó el 30 de abril de 2026 la estadística del curso 2024-2025. Uno de cada seis alumnos españoles recibe algún tipo de apoyo educativo específico. En tres cursos, la cifra ha crecido en casi 290.000 niños. Merece la pena mirar el desglose despacio, porque cuenta cosas que el titular no cuenta.
La cifra grande
En el curso 2024-2025 hubo 1.255.443 alumnos con necesidad específica de apoyo educativo en España, el 15,6 % del alumnado total. De ellos, 319.115 (el 25,4 %) tienen necesidades educativas especiales propiamente dichas y 936.328 (el 74,6 %) entran en la categoría de «otras necesidades específicas».
El 60 % son varones, proporción que sube al 70 % dentro del grupo de NEE. El 80,2 % está en enseñanzas básicas, con Primaria concentrando el 43,7 % y la ESO el 32,9 %. Del alumnado con NEE, el 85,7 % está escolarizado en centro ordinario y el 14,3 % en centro específico de educación especial.
Qué hay dentro de las «necesidades educativas especiales»
| Condición | Alumnos | % del NEE |
| Trastornos del espectro del autismo | 107.977 | 33,8 % |
| Discapacidad intelectual | 75.905 | 23,8 % |
| Trastornos graves de comunicación y lenguaje | 46.333 | 14,5 % |
| Pluridiscapacidad | 13.914 | 4,4 % |
| Discapacidad auditiva | 9.458 | 3,0 % |
| Discapacidad visual | 4.126 | 1,3 % |
El autismo es ya, con diferencia, la condición más frecuente dentro del alumnado con NEE: una de cada tres. Y su peso sigue subiendo: era el 31,4 % el curso anterior.
Qué hay dentro de «otras NEAE»
Aquí el Ministerio publica porcentajes, no cifras absolutas. Los repartos son: vulnerabilidad socioeducativa 41,5 %, trastornos de aprendizaje 26,8 %, trastornos leves o moderados del lenguaje 8,3 %, trastornos graves de atención 7,6 %, altas capacidades 7,2 %, retraso madurativo 2,8 %, integración tardía 2,5 %, desconocimiento de la lengua de aprendizaje 2,2 % y condiciones personales o de historia escolar 0,9 %.
Un apunte de honestidad: la nota original del Ministerio no fue accesible directamente y hemos triangulado con tres reproducciones de prensa. Dos de ellas dan 26,8 % para trastornos de aprendizaje y una da 26,2 %. Aplicando el 26,8 % sobre los 936.328 alumnos salen unos 250.900 alumnos con trastornos de aprendizaje y unos 71.200 con trastornos graves de atención, pero conviene decir que esos números absolutos son cálculo nuestro sobre porcentajes publicados, no cifras oficiales.
La serie completa: el crecimiento no se está frenando
En 2022-2023 había alrededor de 967.000 alumnos NEAE. En 2023-2024, 1.131.816, el 14 % del alumnado. En 2024-2025, 1.255.443, el 15,6 %. Es decir, 123.627 alumnos más en un solo curso, un 10,9 % de incremento, después de un curso anterior que ya había crecido un 17 %.
Dentro del grupo de NEE el crecimiento es del 9,0 %: de 292.897 a 319.115. Y el autismo se lleva buena parte de ese aumento.
El caso del autismo, en detalle
La Confederación Autismo España publicó su análisis el 12 de mayo de 2026. Los 107.977 alumnos identificados suponen el 1,30 % de todo el alumnado no universitario y casi el 34 % del alumnado con NEAE asociado a discapacidad. En dos cursos ha crecido un 17,5 %, unos 16.100 alumnos más. Desde el curso 2011-2012 el crecimiento acumulado es del 468 %: 88.954 alumnos más en catorce años.
El dato que más nos ha llamado la atención es el reparto por sexo del crecimiento. Las niñas crecen un 24,6 % (4.270 más) frente al 15,9 % de los niños (11.830 más). Es coherente con lo que la literatura clínica lleva años señalando: el autismo en niñas se ha infradiagnosticado sistemáticamente porque el perfil de presentación es distinto y encaja peor con los criterios construidos sobre muestras mayoritariamente masculinas. Lo que estamos viendo no es que haya más niñas autistas, es que por fin las estamos identificando.
Por etapas, en modalidad ordinaria: Infantil 21,13 %, Primaria 45,73 % (42.193 alumnos), ESO 24,77 %, Bachillerato 3,38 % y FP 3,48 %. La caída entre la ESO y las etapas postobligatorias es brutal y no se explica solo por la escolarización en centros específicos.
Lo que estos datos no cuentan
La estadística cuenta alumnos identificados por el sistema educativo, no alumnos con la condición. La diferencia es enorme y varía muchísimo según la condición.
En TDAH, la prevalencia clínica estimada en España ronda el 6,8 %, mientras que el sistema educativo identifica a unos 71.200 alumnos con «trastornos graves de atención», en torno al 0,9 % del alumnado. La brecha es de casi un orden de magnitud.
En dislexia el problema es distinto: ni siquiera existe una categoría propia. Va dentro de «trastornos de aprendizaje», junto con disgrafía, discalculia y otros. No hay cifra oficial estatal de dislexia en España, y las estimaciones académicas más solventes se mueven entre el 7,5 % y el 8,5 %.
También conviene recordar que la categoría más grande de «otras NEAE», con el 41,5 %, es la vulnerabilidad socioeducativa. Es decir: la razón más frecuente por la que un alumno español recibe apoyo específico no es una condición del neurodesarrollo, es la situación socioeconómica de su familia. Eso también forma parte de la foto.
Fuentes
Este artículo es información general elaborada a partir de fuentes públicas enlazadas al final. Zubibook no es un centro sanitario ni educativo homologado y este texto no sustituye el diagnóstico ni la orientación de un profesional. Si algo de lo que lees aquí te preocupa, habla con el equipo de orientación del centro o con tu profesional de referencia.